biografia
publicaciones
ensayos
prensa
links de interes
galeria
columnas
[COLUMNAS]
 
El grado de inversión
11 Mayo 2008 - El Espectador

 
EN LAS RECIENTES REVISIONES DE la calificación de los países latinoamericanos, Colombia no pudo recuperar el grado de inversión que perdió en 1997, mientras que Perú y Brasil sí lo lograron.
 

Basta comparar sus indicadores macroeconómicos para entender las razones: Perú mostró un superávit fiscal del 3% del PIB, Brasil alcanzó el equilibrio, pero Colombia mostró un feo déficit de 3,4% del PIB. En la cuenta corriente de balanza de pagos, Perú y Brasil presentan cuantiosos sobrantes, mientras que la situación colombiana es preocupante con un déficit de 3,5% del PIB,  que se va a agravar por la creciente revaluación del peso y por el exceso de gasto público. El grado de inversión refleja la capacidad de un país de cumplir con sus deudas y estos indicadores sugieren que el alto crecimiento colombiano es poco sostenible.

En una columna anterior escribí que nos estaba amenazando la maldición de los recursos, también llamada la paradoja de la abundancia.  Se trata, según Jefrrey Sachs, de la dificultad de este tipo de economías de mantener su crecimiento económico porque las enormes rentas derivadas de sus recursos naturales socavan las condiciones de rentabilidad de la producción de bienes transables. Colombia disfruta de abundantes recursos como carbón, níquel, oro y algo de petróleo, pero además de un recurso más maldito aún, que es el del narcotráfico que se asentó en el país y no se ha logrado erradicar todavía.

El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, se ha dignado en responder mi columna con una carta que destaca los enormes logros del presidente Uribe en materia económica, un catálogo con al menos siete de ellos. No entiendo muy bien por qué un ministro le contesta pedreramente a un humilde columnista,  en vez de concentrarse calladamente en su labor. Parece ser una orden presidencial que también obedeció el Ministro de Desarrollo para agredir a Jean Claude Bessudo, cuando puso en duda la seguridad y la magnitud del paraíso turístico que el Presidente logró construir.

Afirma el Ministro de Hacienda que,  y yo sí lo cito, “sus comentarios sobre los dineros ilícitos carecen de sustento. Los datos del crecimiento económico actual muestran que los cultivos ilícitos los están afectando negativamente (sic), producto del éxito de la erradicación de cultivos”. Un comunicado del zar anti drogas de Estados Unidos informaba de un aumento del 39% de la droga que estaba llegando a Europa desde Colombia, vía Venezuela, de tal modo que los ingresos ilícitos de algunos dentro de las fronteras patrias deben estar aumentando vertiginosamente.

Otro de los elementos que verifican las calificadoras de riesgo es el de las condiciones políticas de los países, entre ellos las reglas de sucesión presidencial. En Colombia es evidente una pérdida de legitimidad del Congreso y de los partidos uribistas, una agria confrontación entre el Ejecutivo y las Cortes y un presidente empeñado en perpetuarse, incluso rompiendo todas las reglas que rigen  nuestra precaria democracia. Para los que quieran invertir en el país, la incertidumbre sobre cómo se cambian las reglas constitucionales de nuevo abre la posibilidad de una verdadera hecatombe institucional.

Como  lo sugirió Antanas la semana pasada, el Presidente debe renunciar. El Vicepresidente puede encargarse perfectamente y propiciar la aplicación de las reglas de sucesión presidencial actualmente vigentes. Así podremos recuperar, entre otras virtudes, nuestro grado de inversión.


__________________________________________________________________________________________
www.salomonkalmanovitz.com