Salomon Kalmanovitz
biografia
publicaciones
ensayos
prensa
links de interes
galeria
columnas
[COLUMNAS]
 
Pensar la crisis con el deseo
5 Octubre 2008 - El Espectador

 
“MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES”, quiso decir Alejandro Gaviria cuando afirmó que las crisis eran cíclicas y se arreglaban solas, incluyendo la que invade progresivamente nuestro cuerpo económico. Los comentaristas de Wall Street propagaron que la crisis estaba superada por el crecimiento registrado por la economía norteamericana en el segundo trimestre de este año, para encontrarse al rato que toda la otrora poderosa banca de inversión se había autodestruido y la crisis seguía ahí, cada vez más grave.
Salomon Kalmanovitz
 

La teoría económica en la que están formados economistas y financistas supone que los mercados se ajustan suavemente, ellos solos. Es un supuesto que permite formalizar matemáticamente un mundo imaginado por medio de relaciones lineales y predecibles. Cuando se encuentran con la realidad de una economía que sufre de ajustes violentos, tienden a eludirla. Pero los hechos son duros: se destruyen millones de empleos, se desvanece el crédito y se diluye el capital de los bancos.

Afortunadamente existen escuelas que explican los ciclos y las crisis financieras, encontrando una conducta persistente entre los agentes: en los auges viven eufóricos y asumen riesgos enormes que después son reventados por las recesiones. Pero esta crisis que vivimos es especial, porque las políticas monetarias inundaron de dólares al mundo y apalancaron el crédito y las titularizaciones de deuda en una medida nunca antes alcanzada. Se desmontaron todas las regulaciones bancarias que frenaban las operaciones de los financistas, incentivando la toma de riesgos enormes para el sistema; los agentes podían deshacerse de los títulos envenenados e incluso asegurarlos, lo que llevó a la quiebra de la aseguradora más grande del mundo. El rescate aprobado por el Congreso norteamericano no dice la palabra pecaminosa nacionalización de la banca, que es la forma más barata y eficiente de salir de una crisis financiera.

El Gobierno colombiano tiene interés en desconocer el desarrollo envolvente de la crisis, pues sostiene que hizo y hace bien la tarea. Asegura que la economía está blindada y que tiene el financiamiento medio asegurado para el año entrante, pues parece que requiere US$2.400 millones de crédito. El jefe de Estado aseguró que se gestionarán créditos de emergencia con los bancos multilaterales, al tiempo que está “buscando por todo el mercado la financiación que corresponde a fuentes distintas de los bancos multilaterales, para los años 2009, 2010 y 2011 anticipar esa financiación”. Países que ahorraron durante la bonanza, como Chile y Perú, no tienen el problemita de Uribe, que botó la casa por la ventana durante el auge, apurado ahora por conseguir fondos en un mercado internacional que se derrite.

Otro de los puntos del presidente Uribe es “volver a los mercados asiáticos y al mercado japonés”, como si la crisis no fuera a llegar a Asia. Para mantener el alto ritmo de inversión extranjera recurrirá al capital de los países árabes, que seguramente tienen mejores oferta. Y por último, hace una defensa de la justicia financiera internacional: “Cuando E.U. ha recibido dinero en préstamo de todo el mundo, tiene la reciprocidad ética de entrar a hacer un gran esfuerzo para salvar la economía mundial en este momento tan crítico”. Como diciendo: “tiene que salvarme, que yo no me pude salvar solo”.


__________________________________________________________________________________________
www.salomonkalmanovitz.com